Esta habia sido una confesión del miércoles pasado, pero por azares del blogger no se instaló asi que va de nuevo: les comentaba que de vez en cuando me da por desempolvar las máquinas de coser que me heredó mi madre quien fue una excelente modista. Cabe mencionar que sus creaciones iban desde un simple vestido hasta un ajuar de novia o quinceañera. Pues mi madre pretendió que esta su hija (o sea yo) heredara sus talentos pero esta renegada hija le tiene una flojeeeeraa a la máquina de coser que pa´que les cuento!
Pues como les decía al principio, tuve que reunir todas mis fuerzas para terminar este vestido que les muestro y no fue por otra causa que para aprovechar SI, YA SE IMAGINARON: el cuello a crochet que realicé desde el año pasado.




